EMBARAZO ECTOPICO

Un embarazo ectópico (fuera de lugar) es aquel en que el feto se desarrolla fuera del útero, ya sea en la trompa de Falopio, en el canal cervical o en la cavidad pélvica o abdominal.

Normalmente, el ovario libera un óvulo que es absorbido hacia la apertura de una de las trompas de Falopio, donde es impulsado por diminutos cilios similares a pelos hasta que varios días después llega al útero. Normalmente, la fecundación del óvulo se efectúa en la trompa de Falopio, pero la implantación tiene lugar en el útero. Sin embargo, si la trompa se obstruye (por ejemplo, debido a una infección previa), el óvulo puede desplazarse lentamente o incluso quedar atascado. El óvulo fecundado quizá nunca llegue al útero y, en consecuencia, se produce un embarazo ectópico.

Localizaciones del embarazo ectópico

Uno de cada 100 o 200 embarazos es ectópico. Por motivos no desmasiado claros, cada vez resultan más frecuentes. Son factores de riesgo una enfermedad en la trompa de Falopio, un embarazo ectópico previo, la exposición fetal al dietilestilbestrol o una ligadura de trompas fallida (un procedimiento de esterilización en el que se corta u obstruye la trompa de Falopio). Los embarazos ectópicos son menos frecuentes entre las mujeres de raza blanca. En los raros casos en que una mujer queda embarazada con un dispositivo intrauterino (DIU) colocado, el riesgo de tener un embarazo ectópico es elevado.

Por lo general, los embarazos ectópicos se desarrollan en una de las de las trompas de Falopio (embarazo tubárico). Son inhabituales los embarazos en el canal cervical, en el ovario o en la cavidad abdominal o pélvica. Un embarazo ectópico constituye un riesgo para la vida y debe ser extirpado lo antes posible. Según algunas estadísticas, 1 de cada 826 mujeres con embarazos ectópicos muere por complicaciones.

Síntomas

Los síntomas de un embarazo ectópico son pequeñas pérdidas de sangre por la vagina y dolores abdominales como los calambres, todo ello asociado habitualmente a un retraso de la menstruación. Estos síntomas se deben a que una vez se produce la muerte del feto, el revestimiento uterino se expulsa como en un período menstrual normal.

Si el feto muere en una fase precoz, no se producen lesiones en la trompa de Falopio. Si sigue creciendo, no obstante, pueden desgarrarse las paredes de la trompa y producirse una hemorragia. Si ésta es gradual, causa dolor y a veces una sensación de presión en la parte inferior del abdomen debido a la acumulación de sangre. Si la hemorragia es rápida, pude provocar una reducción grave de la presión arterial e incluso un shock. Típicamente, alrededor de las 6 u 8 semanas, se siente un dolor agudo e intenso en la parte inferior del abdomen, seguido de un desvanecimiento. Estos síntomas habitualmente indican que la trompa se ha roto y, en consecuencia, que se ha producido una hemorragia masiva dentro del abdomen.

En ocasiones, un embarazo ectópico se desarrolla en parte dentro de la trompa y en parte dentro del útero. En este caso aparecen dolores abdominales como calambres y pérdidas hemáticas frecuentes. En esta localización el feto cuenta con más lugar para crecer, por lo que la rotura se produce más tarde, en general entre las 12 y las 16 semanas de embarazo. Esta rotura puede ser catastrófica, todavía con una mayor tasa de mortalidad asociada.

Diagnóstico y tratamiento

El embarazo ectópico puede sospecharse cuando los análisis de sangre y de orina dan un resultado positivo de embarazo pero el útero es más pequeño de lo esperado en relación con la edad gestacional. La ecografía puede demostrar que el útero está vacío y que hay sangre en la cavidad pélvica o abdominal. Así mismo, el médico puede emplear un laparoscopio (un tubo de fibra óptica que se introduce por una pequeña incisión en el abdomen) para visualizar el embarazo ectópico directamente.

Para ayudar a confirmar el diagnóstico, se puede introducir una aguja atravesando la pared de la vagina hasta llegar a la cavidad pélvica y extraer la sangre acumulada debido a la hemorragia del embarazo ectópico (este procedimiento se llama culdocentesis). A diferencia de la sangre de una vena o una arteria, esta sangre tiene la peculiaridad de no coagular.

Por lo general, un embarazo ectópico debe ser extirpado quirúrgicamente. Cuando se encuentra en una trompa de Falopio, habitualmente se practica una incisión dentro de la trompa para extraer el feto y la placenta. La trompa se deja abierta para que sane sin dejar cicatrices que podrían dificultar todavía más una futura concepción. En ciertos casos, este procedimiento puede realizarse con un laparoscopio. En raras ocasiones, las lesiones de la trompa son tan graves que no puede repararse y es necesario extirparla.

Para tratar un embarazo tubárico en su fase inicial en el que no existe evidencia de latido cardíaco del feto, también puede utilizarse la administración de metotrexato, en lugar de una intervención quirúrgica.

 

 

 

 

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